Estas viendo el relato: Solos es casa

Deseo Asiatico
Pelis de Japonesas
Asiaticas Porno
Lesbianas Follando
Vecinas Lesbianas
Lesbianas Porno
Gordas Putas
Gordas que Follan
Gordas Enormes
Negras Porno
Negras XXX
Negros X Rubias
Interraciales
Delirio Anal
Culos Reventados
Anos Perforados
Corridas Hardcore
Corridas Porno
Jovencitas Guarras
Espia Adictos
Chicas Ebrias
Sexo en la Disco
Follado a mi Novia
Follando Donde Sea
Sirvientas XXX
Chochos XXX
Chicas Humedas
Mamadas a Tope
Latinas Putas
Desvirgadas
Colegialas xxx
Videos de Tetudas
Videos Porno Largos
Videos MP4
Descarga DVDs


SOLOS ES CASA
Al estar escribiendo estos relatos como recuerdo su cuerpo desnudo y cómo se iba dando cambios físicos en el mismo, al estar escribiendo me excito desde mi recuerdo, si pudiera volver el tiempo le pediría que no se aleje de mí y que me haga su esclavo, J.A. como te extraño y cuánto te deseo.

Fue casi dos años después de que empezamos nuestras relaciones cuando lo pudimos hacer en casa, aunque fue casi contra tiempo y lo más discreto posible hasta que buscaba momentos de quedarme en casa, hablarle y pasar un buen rato juntos. Este relato trataré de hacerlo lo más entretenido posible y hacer lo posible por no dejar pasar de largo los detalles.

Ya lo habíamos hecho en casa de él, intentamos al aire libre; en la casa se empezaba a dar. Recuerdo que en una noche cuando la familia había salido le hablé y le dije que teníamos campo libre, a lo cual respondió que en quince minutos llegaba; mientras tanto empezaba a acomodar todo para pasarla juntos. Cada vez que me preparaba me ponía muy nervioso y excitadísismo.

Llegaba y pasábamos a la sala, en donde permanecíamos un rato charlando de cómo nos había ido en esos días, ya que teníamos algún rato de no vernos; poco a poco me acercaba empezando a tocarle la rodilla de la pierna que estaba de mi lado, él dejaba de charlar y empezaba a disfrutar los primeros tocamientos, poco a poco le iba subiendo la mano a la entre pierna, esperando toparme con mi premio. Él permanecía inmóvil, hasta que le descubría la erección a mil, entonces era cuando pasábamos al cuarto, yo iba primero y después él haciendo tocamientos a mis nalgas y lo cual me excitaba.

Llegábamos a la recámara y permanecíamos de pie, él a mi espalda abrazándome y haciendo sentir su miembro erecto, me apretaba contra él mientras me desabrochaba el pantalón y me los bajaba junto con las truzas, mmmmm..... como recuerdo la delicadeza con lo que lo hacía lo cual me elevaba hasta el cielo. Después me quitaba la camiseta que tenía y estaba totalmente desnudo a su plena disposición, así empezaba a desfajarle y desabrocharle el pantalón bajándoselo con la misma delicadeza, cuando estábamos desnudos por completo, entonces empezaba el faje de verdad. Me lanzaba a mamarle el miembro y el me acariciaba tiernamente la cabeza y la espalda. COMO LE RECUERDO EN ESTOS MOMENTOS. Después de un buen faje nos recostábamos en la cama y .....

Lo cual no me lo esperaba, me recostó boca arriba y me dijo que quería conocer que es mamar el miembro, por lo que le dije que siempre he sido suyo y estaría dispuesto a lo que el quisiera hacer conmigo. Se fue bajando y la sensación me elevó a lo más alto de una excitación, cuánto lo disfrute, nunca hasta ese momento me la habían mamado, fue mi primer mamada que recibía y lo mejor vendría después, por el momento iniciamos un 69 espléndido, los dos al mismo tiempo y después empecé, en este momento, a mamarle el culito virgen que estaba a mi disposición, mmmm que sabroso olía y qué sabor.... Después de un buen rato me dispuso a penetrarme, era la primera vez que me ponía una almohada debajo de mi cadera y lo cual me extrañó pero me dejaba hacer lo que él quisiera. Al preguntarle por qué me dijo ya lo verás, fue mi primer penetración profunda en donde sentía que me partía en dos, pero que delicia, tenerlo dentro a mayor profundidad.

Lo disfrute tanto que la principio fue de dolor pero después se convirtió en alegría mi llanto, nunca me lo había metido a tanta profundidad, tardó tanto que me retorcía del placer pero cuando terminó fue todo un culmen y relax. Al terminar después de un rato de estar descansando, me propuso que se lo metiera, lo cual me hizo que reacionara; le dije que si lo deseaba con gusto, se recostó bocabajo le lamí el culito virgen para lubircarlo y cuando ya estaba en su punto me dispuse a penetrarlo, le coloque mi miembro a su entrada y cómo no dejaba pasar arremetí contra él y de un golpe le penetre fue tanto su dolor que me expulsó.

Era mi primer entrada que hacía en alguien de mi mismo sexo y en un culito virgen, pero desde ahí empezamos a hacer unos 69 y unas buenas cogidas que nunca las he olvidado.